jueves, 30 de diciembre de 2010

Isabelle Caro pierde contra la anorexia

Ya hace un tiempo que publicamos un artículo hablando sobre el tema de los estereotipos de la moda, hoy os tengo que contar que Isabelle Caro, ha fallecido a los 28 años de edad a casusa de su enfermedad.

Isabelle saltó a la fama por unas polémicas fotografías de Oliviero Toscani y que dieron la vuelta al mundo. Muchos fueron los que las criticaron, pero ella aseguró que lo único que deseaba era dar testimonio de los estragos de esta terrible enfermedad, "si no utilizo mi sufrimiento para algo positivo todo habrá sido inútil". Isabelle pesaba 31 kilos cuando realizó dichas fotografías y sufría trastornos desde los 13 años, sabía que las imágenes serían impactantes y alegó que era una advertencia de que la enfermedad que padecía es realmente grave.

Muchos críticos de la campaña "No Anorexia" alegaron que podría ser contraproducente, un símbolo de orgullo y un aliciente para otros enfermos, pero ella pensaba que eso no era posible "ver mi coxis con una herida abierta, me muestra como soy, no soy hermosa, mi cabello está arruinado, he perdido varios dientes, mi piel está seca, mis pechos se han caído, qué joven quiere lucir como un esqueleto, ¿quién quiere parecerse a eso?" 


Que lamentable resulta que tengamos que ver cierto tipo de imágeneas para concienciarnos del peligro que corremos por pesar unos kilos menos...

Burlesque

Texto: WitchBandit
Se abre el telón, un grupo de bailarinas con trajes provocativos se contonea al ritmo de la música y canta en tono jocoso. Se trata del Burlesque, ese género nacido en el siglo XIX de la Comedia del Arte y que en el XX se convierte en populista con su sátira y parodia.

Fuego, contorsionismo, formas exuberantes... todo vale en éste género teatral que significa "boca abajo en un estilo", con las normas sociales como principal objetivo y con mucha lentejuela que tapa solo lo necesario para que lo exótico o erótico no se mezcle con lo soez o lo explícito.

Dita Von Teese es hoy en día la mayor representante del Burlesque, actriz erótica, modelo y bailarina, esta polifacética mujer, nacida en el 72 en Michigan ya apuntaba maneras desde niña y soñaba con interpretar papeles de las películas de los años 40. Fetichista de la lencería y coleccionista de joyas y moda vintage, se ha convertido en el mito erótico de muchos. Ahora exesposa de Marilyn Manson, toca el mundo del diseño y de la comercialización de la variante de Cointreau que lleva su nombre (Cointreau Teese), y que se realiza con jugo de manzana, limón y jarabe de violeta.

Ahora se encuentra en el cine la película con el mismo nombre "Burlesque", protagonizada por Cher y por Cristina Aguilera. Mucho foco, mucho contoneo, una música expectacular, lencería de ensueño... pero un argumento muy visto y nada original, aunque por la puesta en escena merece la pena perder un par de horas en sobretodo escucharla y mirarla.

Para muestra....

miércoles, 29 de diciembre de 2010

Polifacético escarabajo.

En un artículo anterior vimos cómo nació el Volkswagen Escarabajo, a través de una de sus versiones preliminares. Esta vez vamos a hablar de las muchas otras versiones que surgieron a partir de él, cuando ya era un modelo maduro.

A partir de la plataforma y componentes del Volkswagen, y por necesidades de la época (2ª guerra mundial), se desarrollaron dos modelos militares. El primero de ellos era el Kübelwagen o Tipo 82, que era un vehículo descapotable para campo al estilo del Jeep Willys, pero sólo con tracción trasera aunque con diferencial autoblocante y ejes de tipo pórtico con reducción en los cubos, lo que en combinación con su ínfimo peso de unos 550 kgs. le permitía salir airoso de bastantes complicaciones trialeras.


Muchos años después de la guerra, resucitó como el modelo Tipo 181, que era básicamente el mismo coche pero adaptado a su uso civil. Este coche popularmente (y a veces comercialmente) ha recibido también varios nombres como Safari o “La cosa”.


El segundo modelo militar derivado, mucho menos abundante pero más curioso que el anterior, fue el Schwimmwagen o tipo 166. Este modelo sí equipaba tracción 4x4 (aunque sólo para la primera velocidad), pero eso es casi lo de menos ya que su cualidad más destacable es que es anfibio, lo que significa que es capaz de flotar y navegar impulsado por una hélice que se acoplaba manualmente en la parte trasera, y que sólo funcionaba hacia delante (tanto para ir hacia atrás como para girar en el agua se usaban las propias ruedas).


La tercera versión, y quizá la más famosa es el Volkswagen Transporter o tipo 2 del año 1950, que no es otra cosa que la que ha pasado a la historia como la «furgoneta hippy» por antonomasia. Ya en la postguerra de finales de los 40 se hicieron algunas modificaciones caseras quitando los asientos traseros para poder usar el Escarabajo como camioneta, pero hubo que esperar a 1950 para que llegara la versión oficial hecha por Volkswagen.


De la mano del mismo carrocero, también son muy habituales los Escarabajos descapotables, así como el Kharmann Ghiaun deportivo encargado a la empresa carrocera Karmann-Ghia, modelo del que a España llegaron relativamente pocas unidades.


En los años 60 se hicieron muy populares los buggies, derivados de los coches usados en la época para competir en la Baja California, que es una famosa competición mericana. Su característica más destacable era la sustitución de la carrocería original por otra de plástico, mucho más ligera, lo que junto a unas ruedas traseras especialmente anchas les confería una gran agilidad sobre firmes poco compactos como la arena.


Del mismo modo que el Escarabajo resultaba útil para su conversión en buggies, también resultaba interesante para la creación de Dragsters, los típicos coches que se usan para las carreras del cuarto de milla, debido a que su reparto de pesos beneficiaba el agarre durante el arranque, lo cual es vital para ganar este tipo de competiciones.




Otras competiciones populares en las que el VW Escarabajo ha destacado han sido la Fórmula Vee o la Uniroyal Fun Cup. o el RallyCross, y casi cualquier deporte de motor existente, al menos hasta que en 1974 la llegada del Volkswagen Golf hizo empezar el declive de la fama del Escarabajo.

Otras modificaciones menores pero a veces más conocidas son el trike, que era un vehículo cuya mitad trasera era un escarabajo y la delantera una motocicleta, muchas veces una Harley Davidson. Este vehículo tuvos problemas legales en algunos países por su discutible estabilidad y seguridad, derivada del desequilibrado reparto de pesos, sobre todo en la frenada.



También ha existido toda una gran industria, especialmente en determinados países como inglaterra de coches montables (“kitcar”) que tomaban como base el escarabajo, dotándolo de todo tipo de formas y aspectos. Y, al margen de este tipo de explotaciones comerciales, como siempre se pueden encontrar versiones artesanales realmente auténticas, como la siguiente limousina.


En fin; como podemos ver pocos coches han dado tanto juego en la historia de la automoción como el venerable Volkswagen Escarabajo.

martes, 28 de diciembre de 2010

El odio que se ama

Cristina Mayo
Cuando vienes a verme
no quiero estar contigo
más cuando tú estás ausente
me derrumbo y me deprimo.

Eres como un perro que muerde
la mano de su mejor amigo,
grata, como el sol de septiembre,
necesaria, como manta para el frío.

Cuando pido desnudarte
para ver tu hermoso cuerpo
tú te marchas al instante.

Y aunque a veces no te quiero
es imposible no amarte;
contigo voy hasta el cielo.

lunes, 27 de diciembre de 2010

El valor del arte.


Texto: Arantxa Marcos
Alguna vez , delante de un cuadro, ¿habéis pensado; ¡pero si esto lo hace mi sobrino! ¡esto también lo hago yo con un boli y un rotulador!?
Tengo un amigo que le pasa con algunas obras de arte y aunque le intento explicar cuál es la concepción de la obra y lo que pretendió el artista, no consigo hacerle cambiar de opinión. En cierto modo, comprendo su comentario porque en ocasiones puede parecer fácil realizar la obra en cuestión. He de recalcar que otras veces ese comentario puede ser cierto, como en todo hay cosas buenas y cosas mediocres.

Hoy intentaré explicar a ese amigo por qué se considera arte a aquello en lo que ve simpleza. Espero conseguirlo.

Desde sus inicios el arte se utilizó para obtener beneficio de la naturaleza, de ahí el arte prehistórico que con sus pinturas pretendían mejorar su calidad de vida con más agua para acabar con las sequías, más animales para cazar, etc.
Este carácter propiciatorio del arte fue cambiando con el paso de civilizaciones que, aunque siguen pidiendo a sus correspondientes dioses ciertos beneficios, ven en la naturaleza una máxima de belleza y perfección que no ven en el ser humano y que quieren lograr.
Los artistas se dieron cuenta de que el hombre no era capaz de crear cosas tan bellas y perfectas como la madre naturaleza y es ahí donde comenzó su carrera. El Laocoonte y las obras de Giotto, de las que os he hablado en anteriores ocasiones, son un ejemplo claro de esa búsqueda del artista por conseguir esa belleza. El románico, el gótico, el renacimiento, el romanticismo,  el barroco español, el neoclasicismo… todos los periodos perfeccionaron una técnica, un movimiento, una perspectiva… que acercaba al hombre cada vez más a la naturaleza.

Una vez conseguida tal perfección (cuadros que reflejaban paisajes con tal cantidad de detalles como si los vieras en la realidad, retratos de personas que eran idénticos al homenajeado…), se dieron cuenta de que sus obras carecían de cierta vida, de momentaneidad. Querían poder reflejar ese momento único en el que se ve el amanecer, un minuto antes y un minuto después ya no es lo mismo. Pero llegaron los tan conocidos impresionistas y consiguieron captar el instante, una impresión. Estos abandonaron la pintura metafísica y quisieron captar la luz sin atender en exceso a las formas que se ocultaban tras ella.

A partir del Impresionismo es donde comienza el camino errante del artista. Ya se había conseguido la perfección de la naturaleza e incluso la captación del instante, de lo momentáneo. Los artistas entienden que una pintura puede transmitir mucho más que una realidad o un instante, pueden transmitir sentimientos, sensaciones, espacios… Aquí es dónde mi amigo empieza con sus comentarios.
A grandes rasgos y sin centrarme en obras concretas, los artistas contemporáneos buscan romper con las reglas establecidas y provocar algo en el espectador, sea lo que sea. El fauvismo experimentó con el color, el expresionismo potenció el carácter expresivo e intimista deformando la realidad, el cubismo eliminó por completo la prespectiva renacentista y dispuso la obra como una cuadrícula sin profundidad, el futurismo potenció lo industrial centrándose en aspectos como el movimiento o la velocidad, el arte abstracto busca la expresividad mediante formas o colores que carecen de referente material, el constructivismo tuvo carácter político y una intención de dirigir a la sociedad, el dadaismo busca en sus obras lo absurdo y el azar, el surrealismo quisó reflejar un mundo onírico eliminando de su mente toda influencia para mostar la pureza del inconsciente…

Como véis, las obras de arte tienen una concepción, una elaboración compleja para llegar a un resultado que quizá sea simple. Se busca una introspección interna, una sensación o simplemente provocar una reacción en el espectador. Estas corrientes quisieron ir más allá de la representación de la realidad tal y como la vemos. Esto también es arte.

No digo que las obras de estos artistas tengan que gustar porque sea arte sin más. A mi me pasa que algunas corrientes o artistas son capaces de crear en mi algo que no lo hacen otros.

Para terminar os doy la oportunidad de conocer algunas de las obras que corresponden a las corrientes de las que os he hablado para que las relacionéis. Quizás descubráis que alguna despierta algo en vuestro interior:

 
La Fuente,  Duchamp
La danza, Matisse
El libro abierto, Juan Gris
Composición 8, Wassily Kandinsky
Anuncio de la Gosizdat, Alexander Ródchenko
Formas únicas de continuidad en el espacio, Umberto Boccioni
 

viernes, 24 de diciembre de 2010

Esta noche es ¡nochebuena!

Música ambiental.
Nochebuena 1986, los primos en casa Torrecilla.
Algunos vamos disfrazados, ¿por qué?, pues ni idea. ¿Quién soy?
Texto: WitchBandit
Todo está preparado en la fresquera, vinos, refrescos, sidras, cavas y turrones. La casa huele a cocina casera, las mesas están vestidas y el porterillo comienza a sonar una y otra vez. Las escaleras son un trasiego de pequeños y mayores, unos vienen juntos, otros se van encontrando y se escuchan saludos y besos muy sonoros de tías, primos y hermanos. Es la nochebuena de 1986 en casa de la familia Torrecilla. Los villancicos suenan de fondo, las hermanas corren de un sitio para otro con una copita en la mano, llevan todo el día cocinando, vistiendo mesas, haciendo puzles y buscando sillas, banquetas, pufs, escalerillas, sillones, sofás y todo lo que pueda servir para que nos sentemos como podamos toda la familia. Teniendo en cuenta que solo en mi casa somos ocho, que mi madre tiene otras cinco hermanas, y que cada una de ellas tiene su propia familia, podéis haceros una idea de la "jartá" de gente que somos y del fiestón que montamos.

Todo son besos abrazos y carreras, que si baja a la fresquera ya a por la bebida, que si yo creo que esa lombarda se está quemando, que si corta ya el turrón y ponlo en las bandejas, que si ponme un ratito a Manolo Caracol...

El caso es que más bien tarde que temprano terminamos todos sentados como podemos a la mesa gigante en forma de Z que han montado, las hermanas y sus maridos en la zona de los mayores, cerca de la cocina y los primos como podemos nos vamos intercalando con el fin de poder estar por edades, porque hay de todo tipo. La cena transcurre con normalidad, Ana hija; come algo más, David; te estás poniendo perdido, Luis; controla a esos, Chus; pélame los langostinos, Beatriz; deja ya la ensaladilla y Fernando; deja de hablar hijo y cena algo, lo normal... Las historietas y chistes se mezclan con las risas y la cena, alguno se arranca con un brindis, otros a cantar, algunos nos vamos a jugar a urtadillas y otros comen hasta límites insospechados.

Termina la cena y comenzamos a quitar o apartar algunas de las mesas, llega el momento de cantar villancicos, de pedir aguinaldos y de bailar lo que nos pongan al ritmo de panderetas, zambombas, botellas de anís y un sin fín de instrumentos, todos, y cuando digo todos es todos, participan del momento, unos soltando las perras, otros cantando por soleares, otros moviendo como podemos el esqueleto... cada uno tiene su función, pero nadie se salva de hacer un paseillo a la pista e interpretar unos pasos como buenamente pueda, no hay cabida a la vergüenza.

Mi tía Rosa, como todos los años ha estado ahorrando unos mesecillos para tener algún detallito con TODOS y cada uno de los primos. A algunos les da un paquetillo de tabaco a escondidas, a otros nos tocan unas braguillas y una propinilla, el caso es no ir nunca con las manos vacías. (Ella era soltera y casualmente la primera que se ha enterado de todos los problemas que hemos tenido los sobrinos, de nuestros novios, de cuando empezábamos a fumar, de lo injustos que eran nuestros padres y de un sin fín de cosas que ha tenido que escuchar la pobre mujer como si la vida la fuera en ello. Se la echa de menos)

El caso es que por algún motivo que desconozco la gente (mayores) ha comenzado a desaparecer y yo no me he enterado. Busco a mis hermanos debajo de las camas, en el baño, en la cocina... ¡se han ido!, ¡se han ido sin mí!, ¡de fiesta! Algunos vecinos se nos unen al fiestón y a mí se me olvida el motivo por el que estaba enfadada y sigo bailando y berreando con el fin de poder sacar unas perrillas más para mis regalos de navidad. (En ese momento ya debía saber lo de los reyes, porque recuerdo que todos los aguinaldos los destinaba a mis compras el día de navidad en los puestos de la calle Alcalá, uno para cada uno, sin escatimar en gastos)

Así nos daban las tantas en la casa Torrecilla, una casa con dos habitaciones, un solo baño, una cocina chiquitita, unas escaleras de morirse y un salón abarrotado de gente a más no poder, pero que era lo mejor del mundo. Para ese momento ya tenía un plan hecho de donde pensaba quedarme a dormir, siempre era en casa de mi tía Rosa, así podíamos ver siete novias para siete hermanos las dos juntas hasta el amanecer, dormir un rato, coger mil caramelos de violeta que siempre tenía en una casita de porcelana en su casa, e irnos andando por la calle Alcalá viendo los puestecillos y ayudándome con mis compritas navideñas que luego envolveríamos una a una la tarde de navidad, (aunque algunas ya nos las diesen envueltas nos encantaba quitarles el papel y envolverlas de nuevo con el nuestro) y que ella me guardaría sigilosamente para reyes en su casa, shhhhhhhhhhhh.

miércoles, 22 de diciembre de 2010

El adiós de Elio Berhanyer

Texto: WitchBandit
Malos tiempos corren para la moda, de ello puede dar fé el diseñador y modisto octogenario Elio Berhanyer, que se retira tras una larga vida en el mundo de las pasarelas por problemas económicos.

Cordobés, nacido en 1929, comenzó a trabajar en el mundo de la moda en los años 50, aunque inicialmente sus estudios estaban encaminados hacia la arquitectura, y poco después tenía estudio en Barcelona y Madrid con clientas de la talla de Ava Gardner gracias al premio de la Casa Cadillac al mejor diseñador del año que le lanzó al estrellato.

Foto: Elcorreo.com
En los años 70, habiendo sacado ya moda masculina, femenina y complementos como bolsos y zapatos, decidió unir la alta costura con el prêt-a-porter y comenzó con el diseño de uniformes, vistiendo a azafatas de Iberia, del mundial de fútbol del 82 y del personal del Ifema entre otros.

A finales de dichos años, Elio se vió afectado por la crisis económica y cerró su casa, años más tarde regresaría apostando por sus comienzos con la elegancia y la sofisticación.

Hoy, 30 años después, nuevamente tiene que dar el cerrojazo por el mismo motivo.

Triste adiós para un modisto español de la vieja escuela. 

Batahola Sinde

Batahola
(Del it. battagliola).
     1.-     f. Bulla, ruido grande.

     Entretanto, allá arriba, en el piso donde vivía la familia oíanse batahola y patadillas con llanto y becerreo, señal del pronunciamiento de los dos Corderos menores, Rafaelito y Juan Jacobo, rebelándose contra la tiranía que les dejaba encerrados en casa en la fastidiosa compañía de la tía Crucita.

Los Apostólicos (Benito Pérez Galdós)


Tremenda batahola la que se está montando por culpa de una ley de ecológico nombre (Ley de Economía Sostenible), rebautizada como Ley Sinde. Uno de los objetivos de la citada ley es echar por tierra las decisiones de los jueces, cuyas sentencias han favorecido a las páginas de enlaces en prejuicio de la industria audiovisual, para crear un comité dependiente del Ministerio de Cultura que decida al más puro estilo dictatorial si una página debe cerrarse. Sin entrar en el debate de un atentado contra la libertad de expresión, que podría dar para escribir muchas líneas, lo que sí demuestra esta ley es la ineptitud tanto de la industria, incapaz de adaptarse a un negocio en constante evolución que implica un mayor trabajo y esfuerzo, como de los políticos, incapaces de darle a Internet y a las nuevas tecnologías la importancia que se merecen para que un país se sitúe a la cabeza en términos económicos.

Diccionario Curioso

martes, 21 de diciembre de 2010

Vida y milagros de Annie Leibovitz

Texto: WitchBandit
Ya hace un tiempo que me ronda la cabeza hacer una entrada sobre la fotógrafa Annie Leibovitz, os comenté en su momento que había visitado una exposición en Estocolmo y que me dejó profundamente infuenciada.

Me resulta muy difícil poner en orden mis ideas por la gran cantidad de cosas que de ella pueden ser contadas, pero lo voy a intentar, a ver si sale algo legible con la ayuda de la wikipedia.

Leibovitz nació en 1949 en Connecticut, Estados Unidos. De familia judía, Annie viajó por diferentes continentes siguiendo los destinos de su padre, militar de profesión. Con la finalidad de ser profesora de arte se instruyó en diferentes ramas como la música y la escritura, y fue en Filipinas, en plena guerra de Vietnan cuando comenzó a mostrar más interés por la fotografía y lo desarrolló en los diferentes destinos hasta que regresó a su país en 1971, para entonces contaba 22 años.

Se licenció en Bellas Artes y posteriormente trabajó con Ralph Gibson (otro fotógrafo del que ya hablaremos en otro momento). Pronto comenzaría a trabajar en la revista Rolling Stone y tan solo dos años después era nombrada fotógrafo jefe de la misma. Se trasladó a Nueva York, sufrió adicción a la cocaína y se fue convirtiendo en uno de los fotógrafos con más renombre del momento. Como dato curioso contaré, que fue la última persona que fotografió a Jonh Lennon, pocas horas después de que le hiciese un reportaje para Rolling Stone, Lennon fue asesinado de cuatro tiros por un fan a la puerta de su edificio. La fotografía pasaría a los anales de la historia.



Como fotógrafa mejor pagada del mundo, Annie pasó a trabajar en la revista Vanity Fair, llegando a recibir hasta 2 millones de dólares anuales por ello, fue la primera mujer que expuso sus obras en la Galería Nacional de Retratos de Washington D.C., recibió premios a los que nunca antes había optado una mujer y se convirtió en uno de los fotógrafos de retratos más importantes del mundo, inmortalizanzo a Luciano Pavarotti, la Reina Isabel II, Obama, Bill Clinton, entre otros muchísimos. Pero no solo se conformó con retratar celebridades, también hizo reportajes de actualidad, vivió Sarajevo muy de cerca, mundiales de futboll, colaboró con documentales, cortos, etc.

Durante un tiempo Leibovitz mantiene una relación con la escritora Susan Sontag a la que conoce mientras la realiza un retrato para un libro suyo en 1988. 16 años después Susan muere y Annie termina una etapa cuando la retrata en su lecho de muerte, nunca antes habían vivida juntas ni reconocido su amor, simplemente se llamaban la una a la otra compañeras. A partir de ese momento Susan pasa de compañera a amante y Annie se vuelca en su hija y un año después en sus dos gemelos, frutos de madres de alquiler.

La exposición que visité era de tooooooda su trayectoria, por lo que había fotografías profesionales, personales y galerías y galerías repletas de ellas. Os pongo algunos ejemplos, disfrutad:

 

¡Eso no se dice!

Sánchez Dragó con orejas de Burro, ElMundo.es
Texto: Pablo Martín de Serdio
NO SE DICE: Hay en sitios que sí me dejan entrar así
SE DICE: Hay sitios en que sí me dejan pasar así.
He probado a hacer la búsqueda literal en Internet de la expresión “hay en sitios que” y he comprobado que hay decenas de miles de resultados. Lo que demuestra que es un error de construcción bastante frecuente. Es un error muy similar al que se produce en el siguiente ejemplo.

NO SE DICE: Hay a veces que me sale bien
SE DICE: Hay veces que me sale bien o A veces me sale bien.

NO SE DICE: Fuistes tú el que te dejastes la ventana abierta
SE DICE: Fuiste tú el que se dejó la ventana abierta.
No sé muy bien de donde procede este error tan común de poner una “s” al final de la segunda         persona del singular del pasado simple. Supongo que es por semejanza fonética con el plural (“fuisteis”, “dejasteis”) pero no lo he consultado en la RAE. Si hacemos una búsqueda literal en un buscador de la frase “hay en sitios que”, sorprende ver lo común que es el error.

NO SE DICE: Ves a ver qué ha hecho
SE DICE: Ve a ver qué ha hecho.
Aquí confundimos el verbo ir en imperativo y el verbo ver en presente simple.

NO SE DICE: Ir pasando al salón
SE DICE: Id pasando al salón.
 De nuevo el imperativo dando guerra. Ojo, MS Word 2003, para muchos el único diccionario válido, no conoce el imperativo del verbo ir…

NO SE DICE: Coméroslo todo
SE DICE: Coméoslo todo.
Caramba, de nuevo el imperativo, un tiempo verbal en peligro de extinción.

NO SE DICE: Me decís los gastos que vayáis previendo
SE DICE: Decidme los gastos que vayáis previendo.
Prever es simplemente “ver” algo con antelación, por lo tanto se conjuga como el verbo ver. No existe el verbo preveyer, y mucho menos prebeller o prebellendo, que son dos engendros resultantes de la mezcla del verbo ver o prever y el verbo ir, pero escrito en una noche de borrachera. Mis jefes son capaces de escribir eso en un mail y dar al botón de enviar.

NO SE DICE: Hay atasco en el bote sinfónico
SE DICE: Hay atasco en el bote sifónico.
En ciertas ocasiones, dependiendo de la dieta, el bote sifónico puede ser “sinfónico” cuando los gases resultantes de la digestión son evacuados directamente al bote sifónico de forma armónicamente elegante.

Dice la RAE:
Bote sifónico.
1. m. Recipiente cilíndrico empotrado en el pavimento, con la tapa a ras del suelo, que sirve como registro de limpieza y lugar donde se reúnen las aguas residuales de los aparatos sanitarios próximos, para llevarlas al desagüe general.

NO SE DICE: Voy a la tienda a descambiar el abrigo
SE DICE: Voy la tienda a cambiar el abrigo.
Si pensamos en lo que realmente significa descambiar en esta frase es ir a la tienda, cambiar el abrigo por otro o por dinero, y a continuación, volver a llevarse el mismo abrigo, o sea “descambiarlo). Según la RAE,  descambiar es sinónimo de destrocar:
         1. tr. Deshacer el trueque o cambio.

NO SE DICE: Eso está bien, sin en cambio esto me gusta más
SE DICE: Eso está bien, sin embargo, esto me gusta más.
Este defecto lingüístico se corrige leyendo.

NO SE DICE: Te iría mejor si no serías tan cabezota
SE DICE: Te iría mejor si no fueras tan cabezota
A mi me produce ternura este fallo porque me recuerda a la gente de mi tierra, del norte de España.

NO SE DICE: Habían muchas personas en el lugar, por lo que se tuvieron que tomar precauciones
SE DICE: Había muchas personas en el lugar, por lo que se tuvo que tomar precauciones.

La explicación extraída de http://cvc.cervantes.es

Las oraciones impersonales pueden construirse utilizando los verbos haber y hacer. Se dice que una oración es impersonal cuando carece de sujeto léxico explícito o implícito; es decir, cuando su sujeto es cero.
De esta manera, debe decirse:
 Había mucha gente.
 Había muchas personas.
Ambas oraciones muestran un sujeto cero, por lo que sólo podemos utilizar el singular. En zonas de Cataluña, de la comunidad valenciana y en Hispanoamérica es frecuente hacer concordar el verbo con el complemento directo, cometiendo un error cuando éste está en plural. Así se seguirá diciendo:
 Había mucha gente.
pero, en cambio, ahora se cometerá el siguiente error:
 Habían muchas personas

En el próximo episodio hablaremos de laísmo, leísmo, loísmo, queísmo, dequeísmo y otras complicaciones lingüísticas como la pronunciación de la palabra Munich.