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miércoles, 29 de diciembre de 2010

Polifacético escarabajo.

En un artículo anterior vimos cómo nació el Volkswagen Escarabajo, a través de una de sus versiones preliminares. Esta vez vamos a hablar de las muchas otras versiones que surgieron a partir de él, cuando ya era un modelo maduro.

A partir de la plataforma y componentes del Volkswagen, y por necesidades de la época (2ª guerra mundial), se desarrollaron dos modelos militares. El primero de ellos era el Kübelwagen o Tipo 82, que era un vehículo descapotable para campo al estilo del Jeep Willys, pero sólo con tracción trasera aunque con diferencial autoblocante y ejes de tipo pórtico con reducción en los cubos, lo que en combinación con su ínfimo peso de unos 550 kgs. le permitía salir airoso de bastantes complicaciones trialeras.


Muchos años después de la guerra, resucitó como el modelo Tipo 181, que era básicamente el mismo coche pero adaptado a su uso civil. Este coche popularmente (y a veces comercialmente) ha recibido también varios nombres como Safari o “La cosa”.


El segundo modelo militar derivado, mucho menos abundante pero más curioso que el anterior, fue el Schwimmwagen o tipo 166. Este modelo sí equipaba tracción 4x4 (aunque sólo para la primera velocidad), pero eso es casi lo de menos ya que su cualidad más destacable es que es anfibio, lo que significa que es capaz de flotar y navegar impulsado por una hélice que se acoplaba manualmente en la parte trasera, y que sólo funcionaba hacia delante (tanto para ir hacia atrás como para girar en el agua se usaban las propias ruedas).


La tercera versión, y quizá la más famosa es el Volkswagen Transporter o tipo 2 del año 1950, que no es otra cosa que la que ha pasado a la historia como la «furgoneta hippy» por antonomasia. Ya en la postguerra de finales de los 40 se hicieron algunas modificaciones caseras quitando los asientos traseros para poder usar el Escarabajo como camioneta, pero hubo que esperar a 1950 para que llegara la versión oficial hecha por Volkswagen.


De la mano del mismo carrocero, también son muy habituales los Escarabajos descapotables, así como el Kharmann Ghiaun deportivo encargado a la empresa carrocera Karmann-Ghia, modelo del que a España llegaron relativamente pocas unidades.


En los años 60 se hicieron muy populares los buggies, derivados de los coches usados en la época para competir en la Baja California, que es una famosa competición mericana. Su característica más destacable era la sustitución de la carrocería original por otra de plástico, mucho más ligera, lo que junto a unas ruedas traseras especialmente anchas les confería una gran agilidad sobre firmes poco compactos como la arena.


Del mismo modo que el Escarabajo resultaba útil para su conversión en buggies, también resultaba interesante para la creación de Dragsters, los típicos coches que se usan para las carreras del cuarto de milla, debido a que su reparto de pesos beneficiaba el agarre durante el arranque, lo cual es vital para ganar este tipo de competiciones.




Otras competiciones populares en las que el VW Escarabajo ha destacado han sido la Fórmula Vee o la Uniroyal Fun Cup. o el RallyCross, y casi cualquier deporte de motor existente, al menos hasta que en 1974 la llegada del Volkswagen Golf hizo empezar el declive de la fama del Escarabajo.

Otras modificaciones menores pero a veces más conocidas son el trike, que era un vehículo cuya mitad trasera era un escarabajo y la delantera una motocicleta, muchas veces una Harley Davidson. Este vehículo tuvos problemas legales en algunos países por su discutible estabilidad y seguridad, derivada del desequilibrado reparto de pesos, sobre todo en la frenada.



También ha existido toda una gran industria, especialmente en determinados países como inglaterra de coches montables (“kitcar”) que tomaban como base el escarabajo, dotándolo de todo tipo de formas y aspectos. Y, al margen de este tipo de explotaciones comerciales, como siempre se pueden encontrar versiones artesanales realmente auténticas, como la siguiente limousina.


En fin; como podemos ver pocos coches han dado tanto juego en la historia de la automoción como el venerable Volkswagen Escarabajo.

jueves, 9 de diciembre de 2010

Mundo Motor: ¿Volkswagen o Porsche?

Dr Ferdinand Porsche
  Texto: Iván Velamazán González
No mucha gente conoce la estrecha relación existente entre Porsche y Volkswagen, que es mucha y muy curiosa y que llega a abarcar hasta nuestros días en los que forman parte del mismo grupo (lo cual se puede apreciar a simple vista comparando modelos como el Volkswagen Touareg y el Porsche Cayenne, cuyo parecido no es casual ya que comparten plataforma).
Para entender esta relación hay que saber cómo nació el Volkswagen Sedán o tipo 1, conocido popularmente como “Escarabajo” por su evidente parecido con ese insecto (sobre todo visto desde atrás en sus primeras versiones, que no tenían ventanilla trasera). Este popularísimo modelo de Volkswagen se fabricó ni más ni menos que durante 65 años casi seguidos (sólo se paró la producción en la 2ª guerra mundial) produciéndose un total de 21.529.464 unidades.

El Escarabajo nació allá por 1931 cuando Ferdinand Porsche (ingeniero al que entre otras cosas se le atribuye haber construido en 1901 el primer vehículo híbrido: el “Lohner-Porsche Mixte”) estaba tratando de diseñar un vehículo extremadamente popular, un medio de transporte al que pudieran acceder todos los ciudadanos. De hecho, fue esta intención de construir un coche pequeño y práctico la que le hizo abandonar su puesto de director técnico en Daimler-Benz, para terminar fundando su propia empresa, la Dr. req. h.c. F. Porsche GmbH, Konstruktionen und Beratungen für Motoren und Fahrzeugbau.

Primero lo intentó con su socio Zündapp (creando el Porsche tipo 12) y después con la compañía NSU (Porsche tipo 32),  ambas fabricentes de motos, sin gran éxito en ambos casos. Fue en 1933 cuando Adolf Hitler dio el apoyo definitivo al proyecto, ya que al igual que estaba exigiendo el desarrollo de otros productos populares, como la Volksempfänger (“radio para el pueblo”), encargó la producción del Volkswagen (coche del pueblo) a Ferdinand Porsche, para lo cual creó una factoría estatal y toda una ciudad alrededor de ella (actualmente llamada Wolfsburg). Alemania también iba a estrenar pronto unas novedosas y técnicamente avanzadas vías llamadas autopistas (“autobahn” en alemán), por lo que uno de los requisitos era que el nuevo vehículo sostuviese fácilmente velocidades superiores a 100 km/h. El señor Porsche tuvo listas las primeras unidades de preproducción a finales de 1935, y se produjeron algunas unidades antes de que en 1939 estallase la segunda guerra mundial, momento en que se interrumpiría la producción.

Volkswagen Beetle 1949
En estos momentos, justo antes de la guerra, Ferdinand Porsche tenía dos proyectos paralelos: por un lado el Volkswagen (oficialmente llamado KdF-Wagen en ese momento) encargado por el gobierno alemán y al que se dedicaba en persona, y por otro su propia empresa Porsche (más controlada por su hijo Ferdinand Porsche Jr. o “Ferry” Porsche) que por entonces estaba relacionada con la marca Wanderer,  con el propósito de elaborar coches de carreras para un recientemente inaugurado programa estatal de competiciones de motor, en competencia con Daimler-Benz. Es curioso destacar también que Wanderer a su vez estaba integrada en Auto-Unión (que con el tiempo ha pasado a ser Audi).

Durante la guerra la factoría del Volkswagen sufrió algunos daños, por lo que costó mucho reanudar la producción, y sólo fue posible gracias a un militar inglés (el Mayor Ivan Hirst) que fue el único que se puso a ello tras el rechazo de los fabricantes británicos, franceses e incluso la propia Ford del proyecto de continuar la fabricación del coche, ya que lo valoraron como “poco rentable e interesante”. Fue en 1948 cuando se puede decir que nació la empresa Volkswagen más o menos como la entendemos hoy, y se normalizó la producción del “Escarabajo”. Desde entonces Volkswagen seguiría su propio camino, que la familia Porsche nunca volvió a influir desde el punto de vista directivo, pero del nunca se desligó económicamente.

Porsche 356 por Craig Seko
La empresa Porsche, por su parte, terminó separándose de Wanderer (y por tanto de Auto-Unión) forzosamente tras la guerra para, de nuevo, emprender su aventura en solitario. El primer coche fabricado bajo la marca Porsche tal y como la conocemos, es el Porsche 356, que inicialmente aún compartía bastantes piezas con el KdF-Wagen. Era el sucesor del Porsche 64 (que no era otra cosa que una versión de carreras muy sofisticada del “Escarabajo”), y el predecesor del famosísimo Porsche 911. Del Porsche 356 se elaboró inicialmente de forma manual una pequeña serie en un viejo aserradero en Gmünd en un momento de grave crisis de la familia Porsche (de hecho Ferdinand Porsche pasó 20 meses en prisión acusado como “criminal de guerra” por diversas circunstancias políticas poco claras). Poco a poco consiguieron vender estos modelos preserie, incluso en colaboración con distribuidores de Volkswagen, y así poco a poco fueron levantándose de nuevo. Pronto llegaron incluso a asegurar su financiación ya que Volkswagen empezó a contratar a Porsche como asesores técnicos, y además les pagaban un pequeño “royalty” por cada unidad de “Escarabajo” vendida que, como ya hemos dicho, no fueron pocas.

A finales de 1950, poco antes de morir, Ferdinand Porsche Sr. visitó por primera vez tras la 2ª guerra mundial la fábrica de Volkswagen, dirigida entonces por Heinrich Nordhoff (un antiguo ejecutivo de Opel), y de algún modo se sintió satisfecho tras haber visto logrado su eterno proyecto de hacer un coche popular de gran éxito.

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